Viaje Rover

Viaje de 12 días a Dhamma Makaranda un lugar donde se practica la meditación Vipassana.

 

Objetivos particulares del proyecto:

  • Convivir conmigo misma intensamente.
  • Dejar de sufrir y aprender a enfrentar la vida.
  • Enfrentar problemas y situaciones que me han marcado.
  • Repensar qué quiero, quién soy, qué hago y cómo lo hago.
  • Tomar tiempo para aprender y reflexionar de la experiencia.

 

Conclusiones

 

Mi maestra de yoga fue la que me dijo de esta técnica de meditación. Yo siempre me he sentido atraída por el budismo (aunque esta técnica no sea religiosa), y por su filosofía. No sabía qué esperar, pero sabía que era lo que necesitaba. Tuve que registrarme con varios meses de anticipación. Antes de ir escuché los audios que ponen cada día durante la tarde, aunque, cuando los volví a escuchar sonaban muy diferentes.

 

Fue un tiempo en el que no cambié lo que pensaba de cosas específicas, ni desarrollé ideas lógicas y coherentes, sino que aprendí a escuchar con objetividad mis sentimientos sin reaccionar a ellos. No cambió la parte superficial de mi mente, sino la más profunda, como volver a aprender a respirar. Es de las pocas actividades en las que siento que se involucra todo mi ser al mismo tiempo y trabajan en mi totalidad. Fue la mayor aventura de todas, porque no fui a olvidar todo, sino que llevé mi vida y viajé a través de ella con otros ojos. Aprendí como el cuerpo está conectado con la mente y recordé muchas cosas gracias a las sensaciones.

 

A diferencia de lo que pensaba al principio, me fui del lugar con menos cosas con las que llegué. Me di cuenta de cómo me pongo el pie en la vida diaria y descubrí la fuerza para trabajar por el bien a pesar de dolor o enojo. No salí iluminada, pero sí con las herramientas para enfrentar y realmente disfrutar la vida. Desperté y aprendí lo que es ser feliz de verdad. Las cosas que daba por hecho me hacían muy feliz. Y pude perdonar de verdad. Me encontré como una con la vida y dejé ir muchos apegos.

 

Fue la primera vez que sentí que alguien sí tenía idea de lo que estaba haciendo en la vida, una manera de vivir que vale la pena aprender, un camino por el cual crecer. No vivir hasta la muerte coleccionado miedos y cada vez estando peor.

 

A un año del viaje, sigo aprendiendo y descubriendo mejor la técnica. No he practicado con la constancia con la que debería, pero no me culpo por ello. Siempre puedo regresar a ese lugar de paz y fuerza. Recordando que todo es impermanente. Siento que cada vez que alguien muere nos regala un poco de vida, porque recuerdo lo fugaz y efímero que es la existencia y aprecio los momentos pequeños. Vipassana fue lo mismo, con una construcción más fuerte y estable. Después de todo, este es solo el principio de la aventura y estoy lista para ella. 

Started Ended
Number of participants
1
Service hours
72
Location
Mexico
SDGS

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