SONRISAS DE ABUELITOS
La experiencia de ir a un asilo es impresionante, impresiona ver la situación de cada una de esas personas y ver en el estado que se encuentran, y saber que seguramente esas personas tienen hijos, hermanos, nietos... y verlos así abandonados es devastador. Su familia no sabe en la situación que se encuentra pero al igual parece no importarle.
Estas personas sufren mucho porque no tienen ningun tipo de afecto, no tienen con quien hablar etc. Al ir pensaba que seria como en las películas, pensé que vería a viejitos jugando bingo, escuchando música y hablando entre ellos, sin embargo vi a un grupo de personas de la tercera edad, que algunas (en su mayoría) nisiquiera hablar bien podían, el silencio del area era devastador, Y me pregunté: y la música? Y el bingo?.
Al llegar la comida pensé que eran coditos, más sin embargo era yuca, no se veía muy agradable. También la limpieza no era la mejor, al area tenia un olor a hozpital, y realmente entristece ver la cara de estas personas y su situación.
Y pensar que en un momento el estuvo en mi lugar y en algún momento yo llegaré al de él, no me gustaria que mis hijos me dejaran allí, abandonado. así que, ir a estos ascilos, es una manera de reflexión, para ni pensar en la opción de dejar a mi padre o madre en un asilo, y en caso de que me tocara por alguna razón, visitarla una vez a la semana, hablar con ella, jugar... porque de verdad la situación de estas personas, da pena, dolor y vergüenza.
También hay que agradecer a las monjas y personas que cuidan a estos viejitos, ya que no es nada fácil que un grupo reducido de personas cuide a un grupo mayor, y con todas las situaciones que puede presentar una persona de la 3ra edad, además el personal no es el más joven que digamos, hay monjitas que ya pasan de los 60 y siguen cuidando otros viejitos, no es nada fácil.
En conclusión pienso que grupos scout y/o grupos sociales deberian de ir más amenudo a brindar su apoyo a este tipo de instituciones que brindan sus servicios a estas personas que lo necesitan.