Dalo Todo Y Luego Da Más

Dalo Todo Y Luego Da Más

Definitivamente la hermandad que uno encuentra en la asociación es incomparable e insuperable a ojos de quien ya lo ha vivido. Los amigos scouts son joyas en nuestras vidas, pues son las que se aventuran contigo, te ayudan a cumplir tus metas, nunca dejan que caigas en los momentos difíciles... Todos concordarán conmigo al decirles que son amistades que uno no tan fácil deja ir. Este proyecto fue pensado para realizarse año con año para conmemorar el aniversario luctuoso de Zigrid Torres Lugo, nuestra hermana scout y mi mejor amiga, compañera y aliada hasta el fin de mis días. Distinguida persona cuyo legado fue inmenso en los corazones de quienes la conocieron. Hace tiempo un buen amigo me dijo que estando las ideas dentro de nuestra mente, no hay poder humano que las quite. Ese mismo amigo, Andrés, me impulsó a que esto no quedara como una simple idea, sino que fuera más allá, y hoy es algo que le agradezco, por siempre creer en mi y depositar la confianza que dio pie a esta buena acción. La idea surge semanas antes del primer aniversario luctuoso de Ziggy, pues yo no quería que ese día fuese uno más, y aunque no pudiéramos dejar de lado lo irremediablemente triste que sería, quería cambiarlo por uno de servicio y satisfacción, por ella, en su honor y con mucho cariño. Les plantee mi iniciativa a los chicos de mi comunidad, quienes siempre estuvieron dispuestos a darlo todo por ella y este proyecto. Empezamos a concretar la idea de dar comida a las personas de la calle, con menos recursos y más carencias que nosotros. Quise hacerlo en un evento grande para que tuviera más impacto en mi ciudad, se decidió que fuera en la plaza IV Centenario la cual se consiguió gracias a la ayuda de Xitlali, ahora amiga mía también. En donde se montarían un par de toldos, mesas y manteles con sus respectivos cubre manteles color azul; el color favorito de Ziggy. En los toldos quería que se reflejara la imagen de mi amiga, por lo cual con la cooperación de Sergio pudimos obtener un par de lonas con una de las frases más sonadas de Zigrid: Dalo todo hasta que duela y cuando duela, da más. Para este momento mi jefe de sección Rubén Torres ya me había dado luz verde para este algo apresurado proyecto, siendo el padre de Zigrid, mi intención fue el mantenerlo al tanto de las actividades a realizar para lograr el proyecto pero a si mismo darle su espacio para que el día del proyecto fuese un día en el que el disfrutara la tarde también. Algo era obvio; nos faltaban recursos, pero no faltó mucho para que jefes de sección, consejo de grupo y diversos scouts de toda la provincia se unieran para cumplir nuestro propósito. Tuvimos grandes aportaciones de muchísima gente, y es algo que voy a guardar en mi corazón para siempre, se vio reflejada la manera en la que Zigrid llegó al corazón de incontables personas. Aún sin confiarnos de lo que pudiéramos llegar a conseguir y con miedo de no alcanzar la meta; la cual era alimentar a 200 personas, mi amiga y fiel compañera en este proyecto, Sheccid y yo nos dispusimos a conseguir dinero boteando en las calles del centro de nuestra ciudad. Hubo colaboraciones con dos amigos nuestros que además de ser scouts son fotógrafos, Aaron y Jaime para tomar fotos y lo recaudado sería para costear el proyecto. También tuvimos días enteros de ir a diversas escuelas de todos los niveles para ir recaudando la mayor cantidad de dinero posible para tomarlo como inversión y hacer una actividad económica mayor. También había que invitar a las personas al evento, por lo cual y a recomendación de Xitlali nos dimos la vuelta a un comedor comunitario de no tan buenas condiciones. Les extendimos la invitación junto a un pase para recoger la comida el día 6 de Abril. También acompañada por Sheccid dimos una vuelta por el centro de nuestra ciudad para invitar a las personas que habitualmente piden o cantan en las esquinas para ganar al menos un poco de dinero. Hubo tres personas claves para la realización del proyecto, quienes fueron Xitlali del comité de mi grupo, Luna consejero del clan de mi grupo y Tere, mi mamá. Quienes se hicieron cargo (y se super rifaron) con la comida. El gran día había llegado, y desde el fondo de mi corazón les puedo decir que fue una sensación única el despertar llorando por lo sucedido un año atrás, y terminar el día llorando por la satisfacción de haberlo logrado. Por ella, su familia, el movimiento scout y todo lo que conlleva ser amiga de una de las mejores personas que este mundo pudo haber recibido. Desde temprano nos reunimos, mi comunidad y scouters (no solo de comunidad) y además gente del comité. Presencia que agradezco infinitamente. Los toldos llegaron así como camionetas repletas de mobiliario, los manteles, desechables conseguidos gracias al apoyo del grupo juvenil AJM de Catedral. Y la comida, así como la gente que se acercaba algo apenada, pero la actitud y amabilidad de los chicos de mi comunidad no dejó que eso nos detuviera. Hubo musica, y en un momento de la tarde las personas se pararon a bailar dejándonos en claro que no solo les habíamos dado algo material, sino también los habíamos hecho pasar un buen rato lo que me hace querer repetir esto mil veces más. Esa tarde en esa locación dimos de comer a poco más de 150 personas, sin embargo la comida pareciera que no la hubiéramos tocado, la gente había dejado de llegar y nos empezábamos a preguntar que hacer con tantos kilos de tortillas, comida y desechables; lo ideal y a sugerencia de Ruben; seguir repartiéndola. Así que llamamos a quien pudimos para trasladarnos al hospital 450 de mi ciudad donde de antemano sabemos que hay mucha gente esperando noticias por los familiares y amigos que tienen internados en esta institución médica. Así que luego de recoger hasta el papel más pequeño y darle gracias a las personas que pudieron acompañarnos hasta ahí, partimos rumbo al hospital. Bajamos todo y lo acomodamos con la mayor rapidez y eficiencia que pudimos, colgamos las lonas, pusimos mesas y la comida sobre ella, y empezamos a servir, hicimos una breve invitación y la gente muy animosa se acercó, puedo asegurar que dimos comida a por lo menos otras 150 personas, y justo con la última, la comida se acabó. Yo simplemente aún no me creo como pudimos dar de comer a tantas personas, siendo que nosotros teníamos un aproximado de platillos menor. Y es ahí donde se cumple el dalo todo, y luego da más pues con la ayuda de Dios pudimos hacer rendir la comida y llevar al hospital. Yo solo puedo concluir con el aprendizaje que tuve; no todos los días grises deben serlo las 24 horas de éste, sino que podemos cambiar un día de tristeza por uno de servicio y satisfacción, nunca hay que dejar que nos tumbe y ciegue nuestras metas, hay que fijar nuestras debilidades como retos y constantemente superarlos. Hoy solo queda agradecerle a mi ángel de la guarda, Zigrid, por siempre alentarle a ser una mejor persona, por motivarme y ser la luz de este proyecto. ¿Llegaste al final? Usa el hashtag #DaloTodoYLuegoDaMás para saber más de ella, su historia y fuerte legado como scout y persona. Infinitas gracias a quienes hicieron esto posible. Azucena I. Garcia Barboza Equipo Cid Campeador Comunidad Federico Garibay Grupo 2 Provincia Durango
Started Ended
Number of participants
39
Service hours
800
Location
Mexico
Topics
Youth Programme

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