Cada lágrima significa una sonrisa
La Manada Chikai observó que existen distintas poblaciones vulnerables en la ciudad, pudiendo compartir algunas experiencias entre ellos, lo que despertó sentimientos de empatía en los lobatos. Tras haber conversado decidieron involucrarse con las personas adultas de la tercera edad, optando por acudir a una casa de acogida y realizar diversas actividades recreativas y de convivencia con ellos.
Los lobatos acudieron al centro de residencia "Los Almendros", donde habitan personas de la tercera edad, para pasar un agradable momento con ellos y realizar algunas actividades, además de compartir una merienda entre todos. Algunas de ellas fueron baile, llenado de crucigramas, intercambio de historias y un "bingo" entre todos, donde cada lobato además pudo llevar un peluche u adorno para donar como premio. Asimismo, se llevaron algunas donaciones de víveres para el centro.
Esta experiencia estuvo llena de emociones muy fuertes para los lobatos, ya que pudieron compartir con una realidad diferente a la suya y escuchar historias que nunca habrían imaginado, llegando a conmoverlos. Estas interacciones los llevó a salir de su zona de confort, quienes al principio no se animaban a iniciar una conversación se fueron soltando hasta el punto de querer quedarse más tiempo allí. Notaron que pueden hacer distintas cosas por los demás sin importar la edad que tengan.