Servicio. Visita al Asilo Sayago
Visitamos el asilo Sayago para estar con los abuelos en su hora de actividades estas son las experiencias de algunos Rovers participantes:
R.S. Moises:
El día de ayer, 17 de Noviembre visitamos el asilo de “Sayago” y tuve la oportunidad de convivir con unas personas geniales que fueron las personas de tercera edad, tuve la oportunidad de conocer a una persona maravillosa que le encanta hacer bordados, ella me contaba cuando era niña, estaba en la primaria las escuelas antes eran más decentes y duras con las reglas, una vez ella se escapó de la escuela y la maestra la castigo pegándole en sus manos con la regla, decía que su mama tenía un negocio de bordado y ella de ahí aprendía que cada año en 11 meses hacia 11 costuras, bordados y tendría un mes de vacaciones…
Esta platica que tuve con ella fue algo sorprendente lo que ella vivió, sufrió y superó varias experiencias y está agradecida por lo que ha vivido en toda su vida. Pero cuando salí del asilo me dio algo de tristeza que estén encerrados hay solos.
R.S. Ruth:
El clan visito el asilo Sayago, ya antes hemos ido. Siempre es muy satisfactorio ir a visitarlo, escuchar sus relatos y experiencias, te dan una visión diferente de la época en que vivieron.
Ir a servir a este lugar es muy bonito, nunca es igual, algunos son muy serios, otros tienen un buen humor, aunque es un poco triste el hecho de saber que están ahí sin que nadie los visite ocasionalmente, es bueno para ellos convivir con otras personas, y nos hace recuperar nuestra humanidad.
R.S. Jouna:
Ayer al medio día fuimos al asilo “Sayago” y estuvimos mis hermanos scout y yo haciéndoles pláticas y pasando el rato con los abuelitos de ahí, y nos contaron muchas cosas, o en lo personal a mi si me contaron de cosas interesantes de sus vidas, a mí me toco poder platicar con un señor llamado Alejandro de 60 años y me contó muchas cosas de su vida, por ejemplo, me conto que solo tiene familia en México y solo son hermanos y sobrinos, él nunca tuvo hijos y después de enfermarse llego al asilo, y no ha podido hablar con sus familiares. Él no puede ver bien, y ya le falla un poco el oído, pero no lo pueden operar de los ojos por su azúcar alta, así que por lo mientras el ve borroso. También me tocó ayudar a subir al tercer piso a unas abuelitas que estaban en sillas de ruedas, y me hicieron plática de sus familiares y el tiempo que han estado en el asilo y en las sillas de ruedas. Y ya al final de todo cuando todos los viejitos estaban en su hora para comer, nosotros nos quedamos platicando con la supervisora, que nos contó que hace falta mucha ayuda en el asilo, y muchas visitas porque a la mayoría de los que están ahí no los visitan seguido y necesitan plática y atención. Muy pronto iremos a apoyar y servir en el asilo e iremos con más para hacerles plática.
RS Ibhar:
Para el servicio asistimos a un acilo, el cual fuimos bien recibidos, al ingresar platique con varias personas. En especial platique bastante tiempo con una señora llamada “Lucia” de procedencia alemana que reside en Xalapa desde los 11 años ella tiene actualmente tiene 73 años.
Conversando con ella me comentó que le gustaba dar clases de alemán, en cuanto al español lo que se le dificultaba es la escritura. Me comentó que una vez regresó a Alemania para conocer sus raíces. Después de un rato ayudé a moverla en la silla de ruedas a la sala donde comería y al poco tiempo me despedí de ella pues no podía estar mucho tiempo en ese lugar.
Al final comentamos con los encargados del lugar para poder dar seguimiento con un servicio ayudando a pintar el lugar, apoyando a los encargados, y con donaciones.