Sonrisas de Abuelitos
Al principio me sentí mal, por el echo de ver el mal estado en el que viven estas personas y la soledad que hay en ese ambiente, pero en el transcurso empecé a sentirme cada vez mejor, pues sentía que estaba mejorando aunque sea un poco la vida de aquellos señores.
Además entendí que para hacer una actividad de servicio no necesariamente tiene que ser algo “del otro mundo” por así decirlo, entendí que cosas sencillas pueden marcar una gran diferencia.